We believe you: una pequeña película que suelta un grito inmenso
- Álvaro García- Baquero

- 11 minutes ago
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La ganadora del Giraldillo de Oro de esta edición del SEFF es un drama poderoso que hace una denuncia necesaria
Título original: On vous croit
Año: 2025
Duración: 78 minutos
País: Francia
Dirección y guión: Arnaud Dufeys, Charlotte Devillers
Fotografía: Pépin Struye
Música: Lolita del Pino
Reparto: Myriem Akheddiou, Laurent Capelluto, Natali Broods, Ulysse Goffin, Adèle Pinckaers
Género: Drama
Y concluímos desde Con Arte Media, la 22 edición del Festival de cine Europeo de Sevilla con la gran triunfadora del año, habiendo ganado tres giraldillos a guión, actriz y por supuesto el primer premio, con el estreno aún pendiente en cines, el jurado a diferencia de otros años han escogido bien al darle la victoria a la que es sin duda la mejor película de esta edición, así como la mayor sorpresa.
La ganadora del año es un drama judicial sobre una madre quién con sus dos hijos acude a un juicio formal en la que peleará por la custodia de sus hijos, a pesar de que el padre ya fue denunciado por la familia por abusar sexualmente de uno de los niños, quién está profundamente marcado tras lo sucedido, él es quien reclama denuncia en este caso a su ex-mujer por la custodia.
Con una duración mínima de tan solo 78 minutos, el dúo bélgico Dufeys y Devillers desarrolla un drama familiar muy oscuro a través de un juicio formal y privado que se sitúa en su mayoría en una sola sala, y es en esa habitación en el que se reviven traumas del pasado y en el que cada uno da su propia versión de los hechos, pero este drama tiene un objetivo muy claro y una denuncia muy importante.

Con la elección de un aspect ratio 3:4 y el uso de unos planos cerrados y largos en ciertas ocasiones, hasta el punto de que podernos enfocarnos en un plano fijo de nuestra protagonista y escuchar el diálogo fuera de campo durante 5 minutos, sorprendentemente funciona muy bien, los cineastas han sabido capturar muy bien la ansiedad, el enfado y sobre todo el miedo que ella sufre y mantiene en vilo al espectador durante la acción principal y eso también en parte es gracias a la impresionante actuación de Myriem Akheddiou, quién también se llevó el giraldillo por su actuación, la cuál consigue expresar muchísimo incluso en los momentos en los que apenas tiene diálogo.
Ella a pesar de ser el punto de simpatía y voz de la propia historia, también se beneficia de una humanidad que la hace un personaje más cercano y por ende empático, sientes el dolor que le toca pasar a la hora de revivir los traumas sucedidos a lo largo de una década y cómo es que también ella se arrepintió de muchas decisiones que ha afectado al daño que sus hijos, a los que quieren mucho, han sufrido por culpa del padre.
El resto de los personajes que le acompañan también resultan ser creíbles, a pesar de lo repugnante que puedan llegar a ser, cómo es el caso del padre y su abogada, la neutralidad de la juez y el comportamiento errático y traumado del hijo menor siendo el único quién cae en una exageración caricaturesca y obvia, el abogado de los niños.

A pesar de su corta duración y acción minimalista acabas con la sensación que has revivido al igual que la protagonista, una historia familiar muy compleja y perturbadora, no se necesita mostrar más, ni flashbacks ni nada, tampoco hace falta cortar a cada uno hablando porque las solas expresiones y emociones de unos pocos personajes funciona muy bien aquí gracias a la inteligencia con la que se narra.
La película puede que sea muy clara con su mensaje, hubiera sido interesante si hubieran dejado un final más abierto respecto al veredicto, pero es una denuncia necesaria y afortunadamente está narrado con tensión, pulso e inteligencia, unas actuaciones increíbles y un gran uso del fuera de campo hacen de esta pequeña historia, una intensa y sobre todo merecidísima triunfadora para terminar esta edición del Festival de Sevilla. Recomendada para cuando salga en salas.




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