Un poeta: el artista en busca de la redención
- Álvaro García- Baquero

- Nov 24, 2025
- 3 min read
Updated: Dec 16, 2025

Simón Mesa Soto y Ubeimar Ríos dan vida a un triste perdedor que se adueña de una de las películas más amargas del año.
Título original: Un Poeta
Año: 2025
Duración: 120 minutos
País: Colombia, Alemania, Suecia
Dirección y guión: Simón Mesa Soto
Música: Matti Bye, Trio Ramberget
Fotografía: Juan Sarmiento G.
Reparto: Ubeimar Ríos, Rebeca Andrade, Guillermo Cardona,
Allison Correa, Margarita Soto, Humberto Restrepo
Género: Drama, comedia
La nueva película de Simón Mesa Soto está siendo una revelación desde su estreno en Cannes ganando el Un Certain Regard, conquistando a críticos y audiencia por igual en todos los festivales por los que ha pasado como el de San Sebastián, lo que ha convencido a su país natal Colombia a ser su elección para competir en los próximos Oscars y aunque no se estrena en cines españoles hasta el 26 Abril, el festival nos ha dado la oportunidad de visionar una de las películas latinoamericanas más importantes del año.
Simón Mesa Soto filma su obra en un notorio y crudo estilo de 16mm, y cómo resultado posee un aspecto crudo y hasta sucio, de hecho tiene un prólogo intenso y agresivo que establece el tono amargo que abundará en la historia, así como el ambiente crudo y feo en la que sucede, mostrando una visión crítica y denunciable de las condiciones que la clase baja Colombiana tiene que sobrellevar. Honestamente uno siente el temor de que todo el metraje vaya a ser tan caótico pero afortunadamente una vez pasa eso, el ritmo se tranquiliza más, yendo acorde a lo que pide la historia y sin restar los momentos intensos que van surgiendo en la trama.
Óscar Restrepo, un poeta interpretado por un impecable Ubeimar Ríos, es una persona triste, amargada, fracasada y frustrada quién a pesar de ser un ser patético, es muy fácil empatizar con él precisamente por su imperfecta humanidad, un artista perturbado que trata de mejorar como persona a su manera, intentando adaptarse a su nueva realidad y convencerse de su redención.

Sin embargo cuando conoce a una alumna que es muy buena en poesía, y decide ayudarla, ve el potencial en ella pero ahora bien ¿Lo hace por ella o por él mismo?. Él ve su oportunidad para poder cumplir su sueño de poeta frustrado exitoso y a la vez del padre ausente que fue e incluso aunque traté de protegerla del mundo artístico depravado en el que él se encuentra, lo cierto es que al final a la industria no les importa el arte o la dura verdad, sólo les importa dar un espectáculo banal al servicio de las clases altas, e inconscientemente la está llevando por los mismos senderos oscuros que él.
Muy pocas veces se tiene en cuenta a la chiquilla, ni su familia, ni la escuela de poesía, ni los medios ni su profesor en realidad les importa su palabra, ella es utilizada cómo un mero instrumento económico y moral, aunque es cierto que a pesar de la oscuridad, el profesor es quien intenta ser una figura parental en ella pero poniendo adelante sus egoístas deseos reprimidos inconscientemente.

Mesa Soto no recurre a soluciones narrativas fáciles para su protagonista, es muy real con la amargura de su protagonista tanto por la comedia negra como en el drama oscuro. Uno siente lo desgraciado que es el protagonista pero como ya se mencionó, esta tan bien construido e interpretado que se siente humano y cercano, se hace más fácil perdonar sus imperfecciones.
Sí que es cierto que desgraciadamente no es perfecta, a veces el estilo crudo puede sentirse más notorio que narrativo y el epílogo se alarga demasiado, resultando en diversos finales falsos, aunque es verdad que la conclusión es demoledora y muy agridulce, algo que podría resumir perfectamente esta historia.
Es cruda, fea, maquiavélicamente graciosa y oscuramente deprimente, es un estudio de un personaje complejo, atormentado y humano qué no deja indiferente, y además de que sirve para hacer una sátira hasta cierto punto kafkiana de la realidad socio-económica de Colombia, pero no en el sentido del absurdo de la sociedad sino en cómo un hombre trata de reconciliarse con la sociedad y el arte, abandonar su arte por su humanidad pero cómo dice una línea de la película: Eres un buen poeta, pero la verdad, no me importa.




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